
Aquí a orillas del mediterráneo nos gusta disfrutar a la sombra de un pino blanco de una buena copa de vino y picar algo de fuet. Mi abuelo utilizaba una tabla de roble, yo preferí gastar 500€ en esta exclusiva tabla para cortar fuet AES.
Para los que no conozcan este curioso ítem decir que se trata de una tabla para cortar fuet que hace un homenaje a los verdaderos juegos de nuestra querida AES. Tiene forma de caja dura de AES y hasta se puede abrir, dentro viene con un manual que recuerda a los manuales de AES, y hasta lleva algo que parece un cartucho.
Si pones este cartucho en la AES ésta lo escupe y te insulta, te recuerda que es una veterana consola y que a estas edades no está para ostias, que ha visto pasar por sus circuitos algunos de los mejores juegos de la para algunos edad de oro de las videoconsolas, y me recuerda que para jugar a estas cosas ya tengo una tablet.
He decir en mi defensa que nunca estuve seguro de si hacia bien o mal comprando este juego, los cantos de sirena de flaixneogeo y Westerlykraig hacían semanas que doblaban mi fortaleza, no estaba seguro pero... era una edición limitada, un juego exclusivo, una temática nunca vista en la consola, y ponía NeoGeo en el lomo. Era suficiente. Los 500€ debían arder.
Antes de continuar dando palos a esta aberración de juego me gustaría felicitar a su creador. Y aquí ya paro de ser irónico y paso a dar mi opinión. En serio se merece mis más sinceras felicitaciones. Envidio la capacidad que ha tenido de entender el lenguaje de programación de este sistema, crear su juego, y hasta de crear su placas (tiene fotos en facebook). Es una currada, un esfuerzo brutal, ojalá yo tuviera sus conocimientos y su capacidad para intentar hacer lo que ha hecho. No voy a entrar a valorar si los 499.99$ que pide es mucho o poco, si los pagué es porque me parecía justo, y me consta que para una tirada tan corta los márgenes que le deben quedar debe ser poca cosa. Hay mucho esfuerzo detrás de este juego, seguro.
Pero al igual que todo aquel que alguna vez se ha sentado en un pupitre para ser examinado, el esfuerzo no siempre es recompensado. Resumiendo diré que el juego es muy básico y no tiene bajo mi personal punto de vista los mínimos necesarios para formar parte del catálogo de AES, a alguno le gustará, pero para mí es un juego flojo, diferente a lo que hay es cierto, pero flojo. Si estuviera para la tablet nadie lo bajaría.
Son sensaciones encontradas y opuestas. Por una parte tenemos un juego que en sí mismo es un truño de importantes dimensiones, por otro el esfuerzo de una persona que ha programado en 2014 para un sistema muerto, ha hecho unas placas nuevas y a aportado un conocimiento sobre el sistema que debemos premiar y aplaudir.
Las mismas sensaciones encontradas tengo con el trabajo de NGDEVTEAM, el primer vídeo del Kraut Buster me pareció horrendo por todo. Un run and gun clónico de unos de los mejores juegos del catálogo, con gráficos pobres, animaciones pobres y sonido pobre. Todo muy lejos del Metal Slug al que intentaba homenajear. Si al menos hubiesen arriesgado o variado la temática como los Crazy Monkey Studios con su Guns, Gore & Canoli pues te salvas de las comparaciones con una obra maestra como lo es a mi entender el MS1.
Al final concluyo que el público coleccionista de AES es un público poco exigente cuando le dices que es una edición limitada, numerada y que viene con certificado. Da igual que un juego tenga sunfaded o le falte el manual, si es una vaca sagrada picas y sueltas una cifra de 4 dígitos. He visto en ebay a gente sacarse los ojos por un Ultimate 11 japonés tan sunfadeado que para leer el lomo tenías que saber braille.
Al final apoyo estas iniciativas de juegos homebrey porque creo que los conocimientos que aportan al mundillo son siempre positivos, porque ponen esfuerzo y dedicación donde los otros solo ponen pegas y críticas. Pero seamos francos el catálogo de AES original es una joya, y veo lejano el día que un homebrey supere esa sensación de viajar a los 90 que te da una partida la Last Resort con esa jugabilidad milimétrica y dificultad ardua, o una partida a dobles con tu hermano al Windjammers.









